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Neuropatía diabética periférica

Cuando el pie deja de avisar

Las neuropatías diabéticas periféricas son el daño progresivo de los nervios del pie causado por los niveles de glucosa elevados de forma mantenida en el tiempo. Es la complicación neurológica más frecuente de la diabetes, y en la clínica es también la causa que con más frecuencia está detrás de una úlcera que apareció «sin que el paciente notara nada».

«Con la diabetes, el problema no es solo el azúcar alto: es que, con los años, el nervio deja de avisar. Por eso insisto tanto en revisar la sensibilidad, aunque el paciente no note nada raro.» — Dr. Alfredo Soriano

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¿Qué es
la neuropatía diabética periférica?

La neuropatía diabética periférica es el daño de los nervios que recorren las piernas y los pies, producido por los efectos metabólicos de una diabetes mal controlada durante años. No es una complicación puntual: es progresiva, y en sus fases iniciales puede pasar completamente desapercibida para el paciente.

La forma más habitual empieza siempre en los dedos y la planta del pie, y con el tiempo asciende de forma simétrica por ambas piernas — es lo que se conoce como patrón «en calcetín» o «en guante». Puede afectar a fibras sensitivas, motoras y autonómicas a la vez, y cada una da síntomas distintos.

exploración de las neuropatías diabéticas de pie y tobillo en Clinisalud, Albacete, con el Dr. Alfredo Soriano

¿Por qué la diabetes daña los nervios del pie?

La glucosa mantenida alta durante años deteriora el nervio por varias vías a la vez: reduce el riego sanguíneo que lo nutre, dificulta que se repare a sí mismo tras los pequeños traumatismos del día a día, y hace más rígidas las estructuras que lo envuelven — lo que facilita que quede comprimido en los túneles anatómicos del pie y el tobillo, como el canal del tarso.

Por eso no es raro que un paciente diabético tenga, a la vez, una neuropatía metabólica de fondo y un atrapamiento añadido — como el síndrome del túnel del tarso — que agrava los síntomas por partida doble.

El principal factor de riesgo es, con diferencia, el tiempo de evolución de la diabetes: a los diez años de diagnóstico, una parte importante de los pacientes ya presenta algún grado de neuropatía. El control glucémico mantenido en el tiempo —no solo puntual— es lo que más frena esta progresión.

Exploración del síndrome del túnel tarsiano en consulta en Albacete y análisis de las causas posibles

¿Cómo evolucionan los síntomas?

Al principio suele notarse hormigueo, ardor o una sensación de «calcetín apretado» en los dedos del pie, casi siempre peor por la noche. Con el tiempo, ese hormigueo puede dar paso a lo contrario y mucho más peligroso: la pérdida de sensibilidad.

Cuando el nervio deja de avisar, el paciente puede caminar con una piedra dentro del zapato, una rozadura o una uña clavada sin notarlo. No sentir dolor no significa que el pie esté bien — significa que el sistema de alarma ha dejado de funcionar, y es la razón por la que esta neuropatía es la puerta de entrada más frecuente a una úlcera del pie diabético.

¿En qué se diferencia de otras neuropatías del pie?

No toda neuropatía en un paciente diabético es, en realidad, diabética. Distinguirlas bien cambia el tratamiento:

◾ Frente al síndrome del túnel del tarso: la neuropatía diabética suele ser simétrica, en los dos pies y de instauración lenta; el túnel del tarso, en cambio, suele afectar a un solo pie y responde a la compresión de un único nervio en un punto concreto. Pueden coexistir las dos.
◾ Frente a la neuropatía de Baxter: Baxter produce dolor localizado en el talón, no la pérdida de sensibilidad difusa y bilateral típica de la diabética.
◾ Frente al neuroma de Morton: el neuroma da dolor y ardor concentrados entre dos dedos concretos, no un patrón difuso en todo el pie.
◾ Frente a la enfermedad arterial periférica: la isquemia da más dolor con el ejercicio y frialdad del pie; la neuropatía da más pérdida de sensibilidad que dolor franco. En el paciente diabético, con frecuencia coexisten las dos, y hay que valorarlas por separado.

  Toda esta familia de neuropatías del pie y el tobillo —incluida la diabética— está explicada de forma conjunta en neuropatías de pie y tobillo.

cuidado y tratamiento de los síntomas de la neuropatía diabética periférica en Albacete

¿Cómo se diagnostica la neuropatía diabética en Clinisalud, en Albacete?

En la clínica, en Albacete, el diagnóstico combina la historia clínica (tiempo de evolución de la diabetes, control glucémico, síntomas) con una exploración específica de la sensibilidad: el monofilamento de Semmes-Weinstein, el diapasón y la valoración de los reflejos. Cuando hace falta precisar más, se completa con electroneuromiografía.

Tipo de fibra Qué controla Qué falla cuando se daña
Sensitiva Dolor, presión, temperatura, vibración El paciente deja de notar heridas, rozaduras o calor excesivo
Motora Musculatura intrínseca del pie Dedos en garra, cambios en el apoyo, deformidades progresivas
Autonómica Sudoración y riego de la piel Piel seca, grietas y fisuras que facilitan la entrada de infección

¿Cómo se trata la neuropatía diabética periférica?

El pilar del tratamiento es el control metabólico riguroso y mantenido: es lo único que frena de verdad la progresión del daño nervioso. Sobre esa base, el dolor neuropático se trata con fármacos específicos —pregabalina o duloxetina, entre otros—, siempre pautados por el médico que lleva el control de la diabetes.

Desde la podología, el papel es preventivo: revisiones periódicas de la sensibilidad, cuidado de la piel y las uñas, y valoración del calzado para evitar que una pérdida de sensibilidad no detectada acabe en una herida. Cuando ya existe una úlcera o una herida, el protocolo completo de curas, descarga y seguimiento está en pie diabético en Albacete.

¿Cuándo hay que consultar cuanto antes?

Conviene pedir valoración sin demora si aparece hormigueo o ardor nuevo en los pies, si notas que has perdido sensibilidad al tacto o a la temperatura, o si ya tienes diabetes y nunca te han hecho una revisión de la sensibilidad del pie. Si además hay una herida, un cambio de color o mal olor, la valoración debe ser urgente

👉 Diagnósticco, seguimiento y tratamiento del pie diabético en Albacete

Preguntas Frecuentes
sobre la neuropatía diabética periférica

resolvemos tus dudas sobre la neuropatía diabética periférica

¿La neuropatía diabética periférica tiene cura?

El daño nervioso ya establecido no suele revertir del todo, pero el control glucémico estricto frena su progresión de forma muy eficaz, y los síntomas —sobre todo el dolor— sí responden bien al tratamiento farmacológico.

¿Afecta siempre a los dos pies por igual?

Es lo más habitual: suele ser simétrica y empezar en los dedos de ambos pies a la vez. Si los síntomas son claramente distintos entre un pie y otro, conviene descartar un atrapamiento nervioso añadido, como el túnel del tarso.

¿Puedo tener neuropatía diabética sin tener ninguna herida?

Sí, y es lo más frecuente al principio. La pérdida de sensibilidad suele llegar antes que cualquier lesión visible — por eso la revisión periódica no espera a que aparezca una herida.

¿Es lo mismo que el pie diabético?

No. La neuropatía diabética es una de las causas del pie diabético, junto con la mala circulación y el riesgo de infección. Puedes tener neuropatía sin úlceras, pero casi toda úlcera de pie diabético tiene detrás una pérdida de sensibilidad que no se detectó a tiempo.

¿Es lo mismo que el pie diabético?

No. La neuropatía diabética es una de las causas del pie diabético, junto con la mala circulación y el riesgo de infección. Puedes tener neuropatía sin úlceras, pero casi toda úlcera de pie diabético tiene detrás una pérdida de sensibilidad que no se detectó a tiempo.

¿Hay un podólogo en Albacete que valore la neuropatía diabética del pie?

Sí. En la clínica, el Dr. Soriano hace revisión de la sensibilidad con monofilamento, diapasón y reflejos, y se coordina con el médico responsable del control de la diabetes cuando hace falta ajustar el tratamiento del dolor neuropático.

Revisión médica y autoría.

Artículo revisado por el Dr. Alfredo Soriano Medrano, Podólogo, Enfermero y Doctor en Podología, colegiado nº 838020179. A lo largo de su trayectoria ha unido la atención clínica, la cirugía del pie, la docencia, la investigación y la divulgación sanitaria. Dirige Clinisalud, clínica podológica de referencia en Albacete con experiencia específica en podología infantil y atención al pie en crecimiento.