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Lesiones óseas y articulares del pie

Las lesiones óseas y articulares del pie no deben entenderse como un único problema. Bajo este término se incluyen fracturas, deformidades, alteraciones del desarrollo, enfermedades degenerativas y lesiones por sobrecarga que afectan a los huesos y articulaciones responsables de sostener el peso del cuerpo y permitir una marcha estable.

El pie está formado por 26 huesos, 33 articulaciones y más de un centenar de músculos, tendones y ligamentos que trabajan de forma coordinada para absorber impactos, adaptarse al terreno y proporcionar equilibrio durante la marcha. Cuando alguno de estos elementos se lesiona o pierde su alineación normal, pueden aparecer dolor, inflamación, limitación funcional o deformidades que alteran la forma de caminar.

En CliniSalud Albacete, el Dr. Alfredo Soriano, Doctor en Podología y cirujano podólogo, realiza una valoración integral de este tipo de lesiones para identificar no solo qué estructura está afectada, sino también qué factores biomecánicos o funcionales han favorecido su aparición y cuál es el tratamiento más adecuado para cada paciente.

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¿Qué son las lesiones óseas
y articulares del pie?

Las lesiones óseas del pie comprenden todas aquellas patologías que afectan a los huesos, las articulaciones o las superficies de apoyo del pie y del tobillo. Algunas aparecen de forma brusca tras un traumatismo o una caída, mientras que otras se desarrollan lentamente como consecuencia de la sobrecarga, las alteraciones de la pisada, el envejecimiento o determinadas enfermedades.

En muchos casos, el problema no reside únicamente en la lesión visible en una radiografía o una resonancia. La forma en que el pie reparte las cargas durante la marcha, la existencia de deformidades previas o determinadas alteraciones biomecánicas pueden influir tanto en la aparición de la lesión como en su evolución.

Por este motivo, dos pacientes con un mismo diagnóstico pueden necesitar tratamientos completamente diferentes. El objetivo no es tratar únicamente la lesión, sino recuperar la función del pie, aliviar el dolor y reducir el riesgo de recaídas o de nuevas sobrecargas.

La importancia de un
diagnóstico preciso

El pie soporta miles de impactos cada día y cualquier alteración en su estructura puede modificar la forma de caminar y afectar al resto de la extremidad inferior.

Por ello, un diagnóstico correcto debe ir más allá de identificar una fractura, una deformidad o un desgaste articular. Es necesario valorar cómo afecta esa lesión al apoyo, a la distribución de cargas y a la biomecánica del paciente.

🫸  En CliniSalud, la exploración clínica puede complementarse, cuando está indicado, con pruebas de imagen y con un estudio biomecánico de la marcha para comprender el origen del problema y planificar el tratamiento más adecuado.

 

¿Por qué aparecen
las lesiones óseas del pie?

Las lesiones de los huesos y las articulaciones del pie pueden tener orígenes muy diferentes.

Algunas son consecuencia de un traumatismo, mientras que otras aparecen de forma progresiva tras años de sobrecarga o por alteraciones en la forma de apoyar el pie.

Entre las causas más frecuentes destacan:

 Traumatismos, caídas o accidentes.

 Fracturas por estrés relacionadas con la actividad deportiva.

Alteraciones biomecánicas de la pisada.

 Deformidades como los juanetes o los dedos en garra.

 Sobrecarga mantenida por actividades laborales o deportivas.

 Enfermedades degenerativas como la artrosis.

 Alteraciones del desarrollo o problemas congénitos del pie.

 Enfermedades inflamatorias o metabólicas que afectan al sistema musculoesquelético.

En muchos pacientes no existe una única causa, sino la combinación de varios factores que, mantenidos en el tiempo, terminan alterando la función normal del pie.

¿Cómo se diagnostican
las lesiones óseas y articulares del pie?

💠 Un diagnóstico preciso es el primer paso para elegir el tratamiento más adecuado. Muchas lesiones producen síntomas similares —dolor, inflamación o dificultad para caminar—, pero tienen causas muy diferentes y requieren abordajes específicos.

💠 La valoración comienza con una historia clínica detallada y una exploración física completa para identificar la localización del dolor, valorar la movilidad de las articulaciones, detectar deformidades y analizar cómo afectan los síntomas a la marcha y a las actividades cotidianas.

💠 Cuando es necesario, el estudio puede complementarse con pruebas de imagen como radiografías, ecografía musculoesquelética, resonancia magnética o tomografía computarizada (TAC), en función del tipo de lesión que se sospeche.

💠 En muchos pacientes también resulta de gran utilidad el estudio biomecánico de la pisada, ya que permite identificar alteraciones en la distribución de cargas que pueden haber favorecido la lesión o dificultar su recuperación.

Valoración clínica de lesiones óseas y articulares del pie en Albacete mediante exploración podológica, estudio biomecánico y ecografía en CliniSalud.

Tratamiento de las
lesiones óseas y articulares del pie

No existe un tratamiento único para todas las lesiones óseas del pie. La mejor opción dependerá del tipo de patología, su gravedad, el tiempo de evolución, la edad del paciente, su nivel de actividad y la repercusión funcional que esté produciendo.

Siempre que es posible, el objetivo es aliviar el dolor, recuperar la función y evitar la progresión de la lesión mediante tratamientos conservadores antes de plantear una intervención quirúrgica.

Según cada caso, el tratamiento puede incluir:

   👣 Modificación del calzado y recomendaciones de apoyo. 

   👣 Plantillas personalizadas tras estudio biomecánico. 

   👣 Ortesis de silicona para corregir o proteger determinadas deformidades. 

   👣 Fisioterapia y ejercicios de fortalecimiento y movilidad. 

   👣 Tratamientos para controlar el dolor y la inflamación cuando están indicados. 

   👣 Cirugía podológica en aquellos casos en los que el tratamiento conservador no consigue resolver el problema. 

Cada paciente requiere una valoración individualizada. Dos personas con el mismo diagnóstico pueden necesitar tratamientos completamente diferentes en función de su biomecánica, sus necesidades funcionales y sus objetivos.

¿Cuándo puede
ser necesaria la cirugía?

La cirugía no constituye el tratamiento de primera elección en la mayoría de las patologías del pie.

Generalmente se plantea cuando el dolor limita la actividad diaria, existe una deformidad progresiva, aparecen complicaciones o el tratamiento conservador correctamente realizado no consigue una mejoría suficiente.

En CliniSalud, la indicación quirúrgica siempre se realiza tras una valoración individualizada, explicando al paciente las diferentes alternativas disponibles y seleccionando la opción que mejor se adapta a cada caso.

Cuando está indicada, pueden emplearse diferentes técnicas quirúrgicas, desde procedimientos convencionales hasta cirugía mínimamente invasiva, buscando siempre preservar la función del pie y favorecer una recuperación adecuada.

Lesiones óseas y articulares
del pie que tratamos

Las patologías óseas y articulares del pie pueden afectar a cualquier edad y tener orígenes muy diferentes. Algunas aparecen tras un traumatismo o una lesión deportiva; otras evolucionan lentamente como consecuencia de alteraciones biomecánicas, deformidades progresivas o procesos degenerativos.

En CliniSalud abordamos el diagnóstico y tratamiento de las principales patologías óseas del pie y tobillo, siempre desde una valoración individualizada y teniendo en cuenta la repercusión funcional de cada lesión.

Entre las patologías más frecuentes se encuentran:

🟩 Hallux valgus (Juanetes)

El hallux valgus es una deformidad progresiva del primer dedo del pie que provoca la desviación del dedo gordo hacia los dedos menores y la aparición del conocido «juanete». Además de la deformidad estética, puede producir dolor, dificultad para utilizar determinado calzado y alteraciones en la forma de caminar.

👉 Más información sobre el tratamiento de los juanetes.

⬜ Hallux rigidus

El hallux rigidus consiste en el desgaste progresivo de la articulación del dedo gordo del pie, provocando dolor y una pérdida gradual de movilidad. Es una de las causas más frecuentes de dolor en el antepié en adultos.

🟩 Fracturas por estrés

Las fracturas por estrés aparecen por la repetición de pequeñas sobrecargas sobre el hueso y son frecuentes en corredores, deportistas y personas con aumentos bruscos de actividad física.

👉 Más información sobre las fracturas por estrés del pie.

⬜ Dedos en garra y otras deformidades digitales

Las deformidades de los dedos pueden aparecer como consecuencia de desequilibrios musculares, alteraciones biomecánicas o asociadas a otras patologías del pie. En fases iniciales suelen responder al tratamiento conservador, mientras que los casos más avanzados pueden requerir cirugía.

👉 Más información sobre los dedos en garra.

🟩 Enfermedad de Freiberg

La enfermedad de Freiberg es una osteonecrosis que afecta habitualmente a la cabeza del segundo metatarsiano y puede producir dolor, inflamación y limitación para caminar.

👉 Más información sobre la enfermedad de Freiberg.

⬜ Metatarsalgia

La metatarsalgia es el dolor localizado en la zona anterior de la planta del pie como consecuencia de una sobrecarga de las cabezas metatarsales. Puede estar relacionada con alteraciones biomecánicas, deformidades o actividad deportiva.

👉 Descubre las causas y el tratamiento de la metatarsalgia.

Lesiones óseas y articulares del pie tratadas en CliniSalud Albacete: hallux valgus, hallux rigidus, metatarsalgia, fracturas por estrés, espolón calcáneo, enfermedad de Freiberg y enfermedad de Müller-Weiss

🟩 Espolón calcáneo

El espolón calcáneo es una formación ósea que suele asociarse a la sobrecarga de la fascia plantar o del tendón de Aquiles. Aunque puede observarse en una radiografía, no siempre es la causa del dolor en el talón.

👉 Conoce más sobre el espolón calcáneo.

⬜ Enfermedad de Müller-Weiss

Se trata de una osteonecrosis del escafoides tarsiano del adulto que puede provocar dolor en la parte media del pie, deformidad progresiva y alteraciones de la marcha.

Otras lesiones óseas y articulares del pie que tratamos

🟩 Pie plano

El pie plano se caracteriza por el descenso del arco plantar y puede presentarse tanto en niños como en adultos. En algunos casos no produce síntomas, mientras que en otros provoca dolor, fatiga al caminar o alteraciones biomecánicas que afectan a otras articulaciones.

⬜ Pie plano adquirido del adulto

A diferencia del pie plano infantil, el pie plano adquirido aparece progresivamente durante la edad adulta y suele relacionarse con el deterioro del tendón tibial posterior, alteraciones ligamentarias o procesos degenerativos.

Infografía de las principales lesiones óseas y articulares del pie tratadas en CliniSalud Albacete: pie plano, pie plano infantil, pie plano adquirido del adulto, pronación del pie, escafoides tarsiano accesorio, coalición tarsal, sesamoiditis, deformidad de Haglund, fracturas del pie y fractura de Jones.

🟩 Escafoides tarsiano accesorio

El escafoides accesorio es un hueso adicional presente desde el nacimiento en algunas personas. Aunque muchas veces pasa desapercibido, puede provocar dolor en la cara interna del pie, especialmente tras esfuerzos o actividad deportiva.

⬜ Sesamoiditis y lesiones de los sesamoideos

Los huesos sesamoideos soportan importantes cargas durante la marcha y la carrera. Su inflamación o fractura puede provocar dolor intenso bajo el dedo gordo del pie y dificultar actividades tan habituales como caminar o practicar deporte.

⬜ Pie plano infantil

Durante el crecimiento es habitual que muchos niños presenten un arco plantar poco desarrollado. Sin embargo, cuando aparecen dolor, dificultad para caminar o alteraciones funcionales, es importante realizar una valoración podológica para determinar si requiere seguimiento o tratamiento.

🟩 Pronación del pie

La pronación forma parte del movimiento normal del pie durante la marcha. Sin embargo, cuando es excesiva o insuficiente puede favorecer la aparición de sobrecargas, lesiones deportivas y determinadas deformidades del pie.

⬜ Coalición tarsal

La coalición tarsal es una unión anómala entre dos huesos del tarso que limita la movilidad del pie y puede producir dolor, rigidez y esguinces repetidos, especialmente durante la adolescencia.

👉 Conoce más sobre la coalición tarsal.

🟩 Deformidad de Haglund

La deformidad de Haglund consiste en un crecimiento excesivo de la parte posterior del calcáneo que favorece el roce con el calzado y la irritación del tendón de Aquiles o de las bursas que lo rodean.

👉 Más información sobre la deformidad de Haglund.

⬜ Fractura de Jones

La fractura de Jones afecta a la base del quinto metatarsiano y destaca por presentar un mayor riesgo de retraso de consolidación debido a las características de irrigación de esa zona.

🟩 Fracturas del pie

Las fracturas pueden afectar a cualquiera de los huesos del pie y producir dolor intenso, inflamación y dificultad para apoyar. El tratamiento dependerá del hueso afectado, del desplazamiento de la fractura y de las necesidades funcionales de cada paciente.

👉 Consulta las principales fracturas del pie.

¿Puede una lesión del pie
afectar a otras articulaciones?

🫸 Sí.

» El pie constituye la base de apoyo de todo el aparato locomotor. Cuando una lesión, una deformidad o una alteración biomecánica modifica la forma de caminar, el organismo desarrolla mecanismos de compensación para mantener el equilibrio y continuar realizando las actividades cotidianas.

» Estas compensaciones pueden aumentar la carga sobre otras articulaciones y favorecer la aparición de molestias en el tobillo, la rodilla, la cadera o incluso la zona lumbar.

» Por este motivo, en pacientes con dolor persistente o lesiones de repetición, resulta importante valorar no solo la zona donde aparece el dolor, sino también el funcionamiento global del miembro inferior y la distribución de cargas durante la marcha.

¿Se pueden prevenir
las lesiones óseas del pie?

No todas las lesiones pueden evitarse, especialmente aquellas relacionadas con traumatismos o determinadas enfermedades. Sin embargo, muchas lesiones por sobrecarga y algunas deformidades pueden prevenirse o retrasar su progresión mediante hábitos adecuados.

Algunas recomendaciones útiles son:

⬛ Utilizar un calzado adaptado a la actividad que se realiza.

⬛ Mantener un peso saludable para reducir la sobrecarga sobre el pie.

⬛ Incrementar la actividad física de forma progresiva.

⬛ Fortalecer la musculatura del pie y del tobillo.

⬛ Corregir alteraciones biomecánicas cuando producen síntomas o sobrecargas repetidas.

⬛ Acudir a revisiones podológicas cuando aparecen molestias persistentes.

La prevención no consiste únicamente en evitar lesiones, sino también en detectar precozmente pequeños problemas antes de que evolucionen y condicionen la calidad de vida.

¿Cuándo acudir
al podólogo?

Es recomendable solicitar una valoración especializada cuando aparezca cualquiera de estas situaciones:

  • Dolor en el pie que persiste durante varias semanas.
  • Inflamación recurrente o dificultad para caminar.
  • Deformidades que progresan con el tiempo.
  • Fracturas o lesiones que no evolucionan como se esperaba.
  • Dolor al practicar deporte o tras aumentar la actividad física.
  • Limitación para utilizar el calzado habitual.
  • Alteraciones de la marcha o de la forma de apoyar el pie.

Un diagnóstico precoz permite iniciar el tratamiento más adecuado y evitar que muchas lesiones evolucionen hacia problemas más complejos.

Preguntas Frecuentes
– sobre las lesiones óseas y articulares del pie

¿Cuándo conviene acudir a un especialista en lesiones óseas del pie?

Es recomendable solicitar una valoración cuando el dolor persiste durante varias semanas, existe dificultad para caminar, aparece una deformidad progresiva, el pie continúa inflamado tras un traumatismo o los tratamientos realizados hasta el momento no han conseguido una mejoría suficiente.

¿Qué síntomas pueden indicar una lesión ósea o articular en el pie?

Los síntomas más habituales son dolor al apoyar, inflamación, rigidez, dificultad para caminar, pérdida de movilidad, deformidad visible o molestias que aumentan con la actividad física. Dependiendo de la lesión, también pueden aparecer sensación de inestabilidad o limitación para utilizar el calzado habitual.

¿Qué pruebas son necesarias para diagnosticar una lesión ósea del pie?

El diagnóstico comienza con una exploración clínica completa. Cuando es necesario, puede complementarse con radiografías, ecografía musculoesquelética, resonancia magnética, TAC o un estudio biomecánico de la pisada para conocer el origen del problema y planificar el tratamiento más adecuado.

¿Todas las fracturas del pie necesitan cirugía?

No. Muchas fracturas pueden tratarse mediante inmovilización, descarga y seguimiento clínico. La cirugía suele reservarse para fracturas desplazadas, inestables, con riesgo de mala consolidación o cuando es necesario recuperar correctamente la anatomía del pie.

¿Las deformidades del pie siempre empeoran con el tiempo?

No necesariamente. Algunas permanecen estables durante años, mientras que otras progresan lentamente y terminan alterando la marcha, la distribución de cargas y la función del pie. Un diagnóstico precoz permite valorar la evolución y establecer el tratamiento más adecuado.

¿Puede una mala pisada favorecer lesiones óseas?

Sí. Las alteraciones biomecánicas pueden aumentar la sobrecarga sobre determinadas zonas del pie y favorecer la aparición de fracturas por estrés, metatarsalgia, deformidades o procesos degenerativos. Por este motivo, el estudio biomecánico forma parte de la valoración de muchos pacientes.

¿La artrosis del pie siempre requiere cirugía?

No. En la mayoría de los casos el tratamiento inicial es conservador e incluye medidas para controlar el dolor, mejorar la función y disminuir la sobrecarga sobre las articulaciones. La cirugía solo se plantea cuando la limitación funcional es importante o los tratamientos conservadores no ofrecen resultados suficientes.

¿Qué diferencia existe entre una fractura y una fractura por estrés?

La fractura convencional suele producirse tras un traumatismo o una caída y aparece de forma brusca. La fractura por estrés se desarrolla de manera progresiva por la acumulación de pequeñas sobrecargas repetidas sobre el hueso, siendo especialmente frecuente en corredores y deportistas.

¿Puede una lesión del pie provocar dolor en la rodilla o la espalda?

Sí. Cuando una lesión modifica la forma de caminar, el organismo desarrolla mecanismos de compensación que pueden aumentar la carga sobre el tobillo, la rodilla, la cadera o la columna lumbar.

¿Se pueden prevenir las lesiones óseas del pie?

Aunque no todas pueden evitarse, mantener un peso adecuado, utilizar un calzado apropiado, fortalecer la musculatura del pie, adaptar progresivamente la actividad física y corregir las alteraciones biomecánicas cuando están indicadas ayuda a reducir el riesgo de muchas lesiones.

Revisión médica y autoría.

Contenido revisado por el Dr. Alfredo Soriano Medrano, Podólogo, Enfermero y Doctor en Podología, colegiado n.º 838020179 en el Colegio Oficial de Podólogos de Castilla-La Mancha. Dirige CliniSalud, clínica podológica en Albacete especializada en patología biomecánica y deportiva del pie.

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